Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Me gustaría hablarles de un concepto poco utilizado pero que me parece realmente importante: «el clima psicológico».

El «clima psicológico» es el conjunto de condiciones e influencias psicológicas (interpersonales y socioculturales) que afectan a la vida y al desarrollo psíquico.

Seguramente estén más familiarizados con el concepto de «clima laboral» o el de «clima festivo» o de «clima familiar». En todos ellos se habla de lo mismo: del clima psicológico en el que se desarrolla una actividad, normalmente social. Y, según sea ese «clima», se interpreta como favorecedor o al contrario, como una dificultad añadida al desarrollo normal de lo que sucede.

Las personas no somos máquinas frías, automáticas y estables. Cada persona atraviesa por estados de ánimo personales, por ciclos vitales, por «días buenos» y «días malos». También somos seres sociales que interactuamos constantemente con otros seres humanos: en la familia, en el trabajo, en las calles, incluso interactuamos a través de las redes sociales y los medios de comunicación. El conjunto de todas esas «interacciones» genera un «clima psicológico» del que cada persona absorbe en función de su estado de ánimo. Les pondré un ejemplo: en medio de la crisis económica una persona se enamora y acaba sus estudios universitarios e inmediatamente recibe una buena oferta de trabajo… El clima social que le envuelve está lleno de pesimismo y preocupación pero ¿cree usted que su «clima psicológico» será igual de pesimista? La respuesta lógica es que no, porque los acontecimientos personales le habrán generado seguramente un estado de ánimo muy positivo pese al clima social reinante.  Sin embargo, a la persona a la que ese mismo clima social le pille en otro momento vital, probablemente le genere un clima psicológico bastante más «oscuro». La primera persona afrontará las tareas y retos cotidianos con una energía y una capacidad de respuesta mayor y la segunda todo lo contrario.

Así pues, los climas psicológicos tienen una gran importancia porque nos ayudan o nos perjudican en lo más concreto, en las tareas cotidianas. Podemos vivir en ambientes pesimistas  que no ayudan pero también podemos atravesar por momentos de mayor fuerza personal incluso en los peores momentos sociales, laborales o familiares. Analizar nuestros «climas psicológicos» nos puede servir mucho para comprender no tanto lo que estamos viviendo sino, sobre todo, para comprender cómo lo estamos viviendo. Un problema para eso suele ser la auto-observación: si el que observa está atrapado por un «clima psicológico» su evaluación estará condicionada también por él. Por eso la mirada atenta y capacitada de un profesional nos puede ser de gran ayuda. Yo creo que merece la pena pensar en ello.