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Infocop | 19/06/2018

El 28,8% de las mujeres mayores y el 14,7% de los hombres mayores vive en soledad en nuestro país. Esta es una de las conclusiones del informe Un perfil de las personas mayores en España, 2018. Indicadores estadísticos básicos, realizado por un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).

El informe detalla los indicadores demográficos, la longevidad, el estado de salud, las características demográficas y sociales de las personas mayores de nuestro país, así como los cambios que se han experimentado y su comparación con respecto a otros países de la Unión Europea.

Según advierten los autores del informe, la población española sigue experimentando un notable proceso de envejecimiento, de tal forma que el 6,1% se sitúa por encima de los 80 años. Asimismo, y de seguir esta tendencia, se prevé que el año 2066 el conjunto de personas mayores en España alcance los 14 millones de personas, conforme a las estimaciones del INE.

El análisis de los datos muestra que las personas mayores viven principalmente en municipios urbanos, si bien el envejecimiento (entendido como el porcentaje de personas mayores respecto del total) es mucho más acentuado en el ámbito rural. A este respecto, las comunidades autónomas que muestran un perfil poblacional más envejecido son Asturias, Castilla y León, Galicia, País Vasco, Aragón y Cantabria, con índices superiores al 21%.

En relación con la esperanza de vida, continúa en aumento, alcanzando en el año 2016 los 85,8 años para las mujeres y los 80,3 años para los hombres, lo que sitúa a España en el segundo puesto en esperanza de vida en la Unión Europea, sólo por debajo de Francia-. No obstante, si se considera la esperanza de vida “saludable”, es decir, una medida que tiene en cuenta además de la edad, la morbilidad crónica y la salud autopercibida, los datos muestran las mujeres tienen una peor esperanza de vida saludable (de 9,5 años frente a 10,1 años de los varones), debido al aumento de la morbilidad y a su mayor supervivencia.

Respecto al impacto en el sistema sanitario, las personas mayores comprenden el 44,4% de todas las altas hospitalarias y se caracterizan por estancias más largas que el resto de la población, siendo las enfermedades circulatorias (21,4%), respiratorias (16,4%), digestivas (11,9%) y las neoplasias (11,2%) los motivos más frecuentes de atención hospitalaria. Otros problemas de salud prevalentes en este grupo, son la diabetes (presente en el 18,8% de las personas mayores) y la obesidad (23,4%). En esta línea, tan sólo el 44,1% de las personas mayores percibe su salud como buena o muy buena (frente al 78,2% de la población general).

Asimismo y tal y como se ha indicado anteriormente, una de las características más notables de la población mayor española es su conviencia en soledad. Según se refleja en el texto, “la edad aumenta la posibilidad de vivir en soledad”, si bien la frecuencia de los contactos sociales con los hijos atenúa esta soledad y esta condición no parece afectar a la percepción de su felicidad. En este sentido, los mayores españoles se sitúan por encima de la media europea, y presentan niveles tan altos o iguales que los jóvenes en cuanto a su felicidad autopercibida.

Finalmente, en relación a las labores de cuidado, las mujeres de menos de 65 años (especialmente entre 45-64 años) constituyen el núcleo sobre el que recae más de la mitad del volumen de cuidado aportado por todos los cuidadores. A este respecto, la persona que fundamentalmente cuida de los hombres mayores que necesitan ayuda es el cónyuge, seguido de la hija; mientras que en el caso de las mujeres mayores, el principal encargado de su cuidado no es el cónyuge sino la hija, seguida de otros familiares y amigos.

Las personas interesadas pueden acceder al informe en el siguiente enlace: Un perfil de las personas mayores en España, 2018. Indicadores estadísticos básicos