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Infocop | 30/05/2019
Cuando se aborda el tema de la salud mental y de los trastornos de la salud mental, las palabras que utilizamos tienen más importancia de lo que pensamos. El modo en que hablamos de la salud mental y de las personas que experimentan algún problema de esta índole, puede reforzar los estereotipos negativos y contribuir a su estigmatización, sin que nos demos cuenta de ello.

Con esta advertencia, la organización Mental Health Europe (MHE) –organización que agrupa a más de 3.000 ONGs y asociaciones de salud mental en toda Europa y representa a usuarios, profesionales y proveedores de servicios de salud mental en toda Europa-, presenta una infografía a través de la cual aborda el rol trascendental que juega el uso del lenguaje a la hora de hablar sobre el ámbito de la salud mental, y ofrece una serie de recomendaciones para ser conscientes de las palabras que utilizamos y cómo evitar expresiones agraviantes, que pueden contribuir a fomentar estereotipos negativos.

A continuación, recogemos algunas de las recomendaciones ofrecidas en la infografía:

-Tenga cuidado con las etiquetas: no haga referencia a las personas por su problemática. Una persona que vive con un problema de salud mental es mucho más que su experiencia o diagnóstico. De igual modo en que las personas no pueden describirse a sí mismas con una sola palabra, es fundamental evitar el uso del lenguaje diagnóstico cuando se refiera a alguien: ¡Un diagnóstico no representa la identidad completa de una persona!

Así, se pueden utilizar expresiones del tipo: “es una persona con un problema de salud mental” o “los usuarios de servicios de salud mental”, en lugar de “es un psicópata/un esquizofrénico/un depresivo”, o “los enfermos mentales”.

-Hable de la experiencia, no de los síntomas. Todos tenemos salud mental y es posible que en algún momento de nuestra vida experimentemos angustia psicológica, debido a la ocurrencia de determinados eventos o circunstancias específicas. Las experiencias de angustia mental pueden variar mucho de un individuo a otro. Cuando hablamos sobre la mala salud mental de alguien, es mejor hablar sobre lo que están experimentando, en lugar de utilizar términos psiquiátricos.

Términos como “enfermedades” o “trastornos” puede ser útil para algunas personas a la hora de ayudarles a buscar ayuda y/o apoyo, empero, también pueden obstaculizar nuestra comprensión de la angustia mental como un amplio espectro de experiencias y sentimientos.

En este sentido, MHE recomienda utilizar expresiones del tipo: “una persona está experimentando cambios de humor”, “él/ella está escuchando voces o tiene creencias inusuales”, “ha recibido un diagnóstico de…”, “alguien que actualmente está experimentando…”, “una persona que está recibiendo apoyo por…”, y aconseja evitar referirse a las personas como: “el paciente”, “tiene síntomas de depresión”, “él/ella tiene un trastorno bipolar”, “enfermedad mental”, “sufre de”, etc.

-Cuide su lenguaje, los clichés pueden ser perjudiciales. Con demasiada frecuencia, los diagnósticos psiquiátricos se utilizan incorrectamente en nuestro lenguaje cotidiano, independientemente del idioma. Nuestro(s) idioma(s) evoluciona(n), y debemos ser extremadamente cuidadosos para no perpetuar los clichés y reforzar los estereotipos negativos cuando se habla de salud mental. Los medios de comunicación también tienen una gran influencia sobre las actitudes de las personas, y pueden ayudar a estar mejor informados sobre el modo correcto de evitar el uso de términos sensacionalistas y adoptar descripciones más realistas y sensibilizadas con la salud mental.

A este respecto, la MHE expone ejemplos de buen uso del lenguaje al referirnos a la salud mental (“Las estadísticas muestran que la mayoría de las personas que viven con problemas de salud mental no son más propensas a ser violentas que cualquier otra persona. Desafortunadamente, las personas que experimentan este tipo de problemas tienen más probabilidades de ser víctimas de violencia o agresión”), así como una muestra de expresiones negativas que es conveniente evitar:

“Soy obsesivo/a-compulsivo/a: he limpiado nuestra habitación dos veces esta semana”

“¿Qué pasa con el tiempo, parece bipolar?”

“La policía ha detenido al atacante psicópata del cuchillo”

“El esquizofrénico que envió la carta”

Como orientación, la infografía finaliza instando a hacerse la siguiente pregunta:

«¿Es útil a la hora de escribir o comentar una noticia, el mencionar que esta persona ha tenido mala salud mental?»

Asimismo, y en relación con las expresiones anteriores, recomienda, al hablar con amigos, escribir en un blog o publicar en las redes sociales, evitar el uso de términos relacionados con la salud mental como modismos, siendo más correctas las expresiones del tipo: “He limpiado mi habitación dos veces esta semana, soy ordenado”

En la misma línea, la MHE lamenta la escasez de noticias positivas sobre salud mental, del tipo “la tasa de recuperación con la terapia psicológica supera el 50%”.

Se puede acceder a la infografía desde la página Web de Mental Health Europe o bien directamente a través del siguiente enlace: Words matter