Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Estamos acostumbrados a escuchar lo importante que es la higiene cotidiana para el cuidado de la salud física y la prevención de enfermedades, pero cuando se trata de la salud psicológica la información no es tan abundante y repetida. Por eso creo que conviene dedicarle un poco de espacio ahora que vivimos en estos tiempos tan exigentes para nuestro psiquismo.

En lugar de dar un montón de explicaciones permitan que les dé algunos ejemplos para que todo el mundo se haga una idea y pueda hacer sus adaptaciones personales…

– Procure dormir el tiempo suficiente. Nuestro psiquismo necesita el tiempo de sueño para «equilibrarse» tras una jornada de imágenes, tensiones y exigencias.

– No tome decisiones importantes en la primera hora tras despertar. Como pasa con los ordenadores, la estructura psicológica necesita un tiempo antes de reiniciarse a pleno rendimiento. En los primeros minutos tras despertar el rendimiento intelectual es menor y está aún «contaminado» por los climas y/o tensiones emocionales de los sueños.

-Evite temas de tensión en la medida de lo posible. Un ejemplo muy de estos tiempos es el de las noticias: si las noticias de la actualidad le generan tensión, simplemente, reduzca el consumo de noticias. Pase de una hora al día a una hora cada dos o tres. El mundo va rápido pero no tanto como para que se pierda nada esencial por dejar de ver noticias con tanta frecuencia.

– Evite relaciones tóxicas. Hay personas que son tóxicas para nuestro psiquismo. Lo son a veces por su forma de ser pero en otras ocasiones es, simplemente, que somos «poco compatibles». Evite, en la medida de lo posible, el contacto frecuente con esas personas.

-Busque «alivios de la tensión psíquica» como escuchar música que le guste, mirar dormir a hijos pequeños, lecturas, películas, etc.

-Evite comilonas pesadas o alimentos indigestos. Tener el estómago bien, ayuda siempre.

-Busque el contacto con la naturaleza, los paseos por el campo, junto al mar, o en los parques grandes de nuestra ciudad (Montjuïc, Tibidabo, Ciudadela)

– Relativice: «no hay mal que cien años dure», «tras la tempestad siempre llega la calma» «mañana será otro día»…etc. ¡El refranero tiene siglos de experiencia!