Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Esta es una pregunta muy difícil de contestar porque no hay un “sí” ni un “no” sin matices. El enamoramiento es una fase del amor. Una fase caracterizada por un fuerte componente emocional y fisiológico (hormonal: Dopamina y Serotonina) que ayudan a superar muchas dificultades iniciales. Pero la vida no es solo emociones y, de igual manera, la pareja no puede formarse y consolidarse solo con emociones, por muy fuertes que sean. En la vida en pareja juegan un papel muy importante los planes, los cálculos económicos, la comunicación de deseos pero también de necesidades, la armonización de proyectos personales y toda una serie de pequeños asuntos cotidianos que se han de atender.

Cuando la pareja avanza, lo que llamamos enamoramiento ha de ir dejando espacio al amor (que es realmente lo que caracteriza a la pareja): quiero a mi pareja,  quiero que le pasen cosas buenas, quiero contarle lo que me ha pasado, quiero ayudarle, quiero sentir que soy muy importante para él/ella, sé que me escuchará, que tratará de comprenderme, que me consolará en lo momentos malos, que me acompañará en los momentos difíciles, etc.

Si una pareja transita desde el enamoramiento más apasionado hacia estos “registros” más pausados, más cotidianos, esa pareja tendrá una experiencia más sólida y estable que ayudará a resolver los conflictos que todas las relaciones (todas sin excepción) encontrarán en el camino de la vida.

Tendemos a sublimar el enamoramiento porque produce unas sensaciones agradables y placenteras. Pero el amor va más allá, es menos “tormentoso”… pero más estable. Y las parejas necesitan de ese amor para funcionar, para superar las crisis.

Y, por supuesto, el “cemento” de la construcción de una pareja es, sin duda, la comunicación. Sin ella, ninguna pareja será sólida, estable y satisfactoria. En mi opinión, cuidar la comunicación es la tarea más importante que una pareja ha de atender. Escuchar y explicar, tratar de comprender, perdonar y pedir perdón, compartir. Al final, vivir en pareja es eso: compartir la vida con otra persona.