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Infocop | 25/06/2018 6:16:00

La prevención y la intervención en salud mental son considerados asuntos de extrema urgencia según la última reunión de la Asamblea Mundial de la Salud, que tuvo lugar el pasado mes de mayo.

Durante el encuentro, los delegados acordaron la necesidad de intensificar los esfuerzos a nivel mundial para frenar el impacto de las enfermedades no transmisibles (entre las que se encuentran los trastornos mentales), solicitando que la prevención y el control de estas enfermedades se trate específicamente en la Asamblea General de las Naciones Unidas que tendrá lugar el próximo año, dada la trascendencia y alcance de este problema.

Asimismo, se reiteró el compromiso de la comunidad internacional de  reducir a un tercio las muertes prematuras causadas por las enfermedades no transmisibles en el año 2030 y a promover la salud mental y el bienestar. Una meta que, según los expertos, se está muy lejos de alcanzar puesto que cada año mueren 15 millones de personas entre 30 y 70 años a causa de enfermedades no transmisibles.

En relación a la salud mental y el bienestar, los Estados Miembros señalaron que se requieren medidas urgentes para mejorar la atención clínica de estos problemas, sobre todo, mediante la aplicación de enfoques multisectoriales y basados en la evidencia. Asimismo, se remarcó la importancia de adoptar un marco de salud pública, centrado en la persona, que contemple la prevención, la promoción de la salud mental y el bienestar y los cuidados paliativos.

Según aparece recogido en el borrador del informe del encuentro, “reconociendo que los trastornos mentales y otras condiciones de salud mental contribuyen a la carga mundial de enfermedades no transmisibles y que las personas con trastornos mentales y otros problemas de salud mental tienen un mayor riesgo de padecer otras enfermedades no transmisibles y tasas más altas de morbilidad y mortalidad, nos comprometemos a implementar medidas para mejorar la salud mental y el bienestar, abordar sus determinantes sociales y otras necesidades de salud y los derechos humanos de las personas con trastornos mentales y otros problemas de salud mental y prevenir los suicidios como parte de una respuesta integral a las enfermedades no transmisibles”.

La respuesta de los gobiernos a las enfermedades no trasmisibles y la salud mental constituye una parte integral de la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En este sentido, y tal como señala el documento mencionado, “el asesoramiento de la OMS a los Estados Miembros sobre cómo abordar los determinantes y los factores de riesgo sigue siendo indispensable para la acción mundial sobre las enfermedades no transmisibles y la salud mental”.

Fuente: Asamblea Mundial de la Salud