Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Recientemente, en una serie de televisión, un personaje le preguntaba a otro: Oye, ¿alguien más sabe que vas a psicoterapia?. No, nadie, respondía el otro. Pues por mí no lo sabrá nadie sentenciaba el primero.

La escena me llamó mucho la atención. Transmitía el mensaje de que la terapia psicológica es algo que se debe ocultar, algo vergonzoso. La misma escena sería impensable si en lugar de psicoterapia se hablara de terapia médica para resolver problemas de riñón, por decir algo.

Esta cuestión se repite en variadas formas en todo tipo de  programas de televisión. La idea común es que la psicoterapia es algo de lo que avergonzarse. Como si la respuesta adecuada (y más aceptada socialmente) cuando una persona tiene problemas de tipo psicológico, fuera asumirlos y tratar de solucionarlos sin ayuda, sin conocimientos y en el discreto anonimato de la propia casa para no dar una «mala imagen»

Desde mi punto de vista este tipo de visiones solo cabe calificarlas como propias de «paletos ignorantes». Me recuerdan tiempos pasados en los que, sobre todo en el medio rural, se ocultaba en casa a hijos/as y familiares con trastornos, incluso atados con cadenas en sótanos. Todo para preservar una pretendida imagen social de la familia.

Si una persona, en una etapa de su vida, tiene que afrontar situaciones complicadas que le producen un trastorno psicológico o, simplemente, siente que su calidad de vida ha empeorado por temas como la ansiedad, el estrés, la depresión o alguna adicción, lo mejor que puede hacer es intentar solucionarlo. Y, como con cualquier otra especialidad, lo mejor es recurrir a la ayuda de profesionales que han dedicado muchos años de su vida a estudiar estas cuestiones y la forma de resolverlas.

Los prejuicios paletos que la sociedad arrastra (no es el lugar adecuado pero podría nombrar muchos otros ejemplos igualmente «paletos») son reminiscencias de la ignorancia aguda que en algunas cuestiones padecía nuestra sociedad. Combatir estas posturas paletas es importante porque atentan contra el bienestar y la salud. Como ese otro planteamiento paleto que la iglesia ha defendido en África negando la conveniencia del uso de preservativos en la lucha contra el SIDA o, recientemente, relacionando la homosexualidad con un trastorno mental.

No cedamos ante la ignorancia y los prejuicios. Si usted está sufriendo, y su sufrimiento está relacionado con temas psicológicos, lo mejor que puede hacer es buscar ayuda profesional. Sin duda es la postura más inteligente.