Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Ya estamos en primavera. En principio, eso no tiene nada de particular: se trata de algo que pasa cada año por las mismas fechas. Sin embargo, las profesionales de la psicología sabemos que en primavera pasan muchas cosas relevantes desde el punto de vista psicológico.

Para empezar, el aumento de las horas de luz y de las temperaturas tiene un efecto que ya no discute nadie sobre nuestros ciclos biológicos cotidianos. También aumentan los niveles de polen en el aire aportando un plus de agobio a muchas personas alérgicas. Y ¡cómo no! oiremos hablar de la astenia primaveral y los síntomas asociados de fatiga y decaimiento, entre otros. Pero hay más. ¡Siempre hay más que factores naturales cuando se trata de los seres humanos!.

Paralelamente a los cambios estacionales de tipo natural, la primavera nos trae un florecimiento de la actividad social. Salimos más, viajamos en Semana Santa, tenemos Sant Jordi y un montón más de propuestas de todo tipo al aire libre… y empezamos a «oler» el verano que se acerca, con sus imágenes de vacaciones, playas, calor y viajes.

El resultado de toda esa agitación suele ser que aumentan las tensiones en las relaciones interpersonales. Algo que, en esta primavera tan cargada de campañas, informaciones, convocatorias y demás estimulaciones llegadas desde el mundo de la política, es presumible que se note aún más que en otros años.

No pretendo alarmar. No se va a caer el mundo, no tiene por qué pasar nada raro. Pero sí es cierto que la agitación asociada a la primavera se suma a la agitación psicológica que mucha gente ya viene sufriendo por cuestiones cotidianas (laborales, de pareja o del tipo que sea) para agudizar el desasosiego, para aumentar el agobio, para complicar lo ya complicado.

Tener en cuenta estas consideraciones puede ayudar a comprender mejor lo que nos pase. Unos momentos de reflexión cotidiana pausada y con perspectiva, nos puede venir muy bien en momentos como éstos. Y si el agobio es fuerte, si nos entorpece, si nos amenaza, no lo dude, acuda a la ayuda de una profesional. El beneficio será grande