Colegiada N. 8307 - Miembro del Colegio de Psicólogos de Cataluña desde 1995

Hay frases, que se oyen repetidamente, que siempre me chirrían.

La primera es “Toda opinión merece respeto”. Significa que si alguien opina que la tierra es plana o que los blancos son superiores a los negros o que los gays son enfermos, ¿hay que respetar esas opiniones? Definitívamente no. Esas ideas hay que combatirlas, contraargumentarlas, no sólo porque es falso sino, sobre todo, por el menosprecio al conocimiento humano acumulado y las consecuencias que pueden producir.

Lo que hay que respetar es a la persona que opina, no a su opinión. Son dos cosas diferentes. Es más, en muchas ocasiones, cuando un argumento molesta, lo que se suele hacer es meterse con el opinador sin rebatir sus opiniones.  Justo lo contrario de lo que debería hacerse.

La segunda frase es “Persigue tus sueños, no dejes de perseguirlos” que vine a ser parecida a “querer es poder”. ¿Significa esto que si  alguien sueña con ser famoso, ser cantante, futbolista o youtuber (por poner un ejemplo) esa persona no ha de tener en cuenta las circunstancias particulares que le rodean y sean las que sean las circunstancias, sean cuales sean las capacidades o el talento, cueste lo que cueste ha de empeñarse hasta conseguir el objetivo? Me parece absurdo y hasta peligroso porque suele llevar a grandes frustraciones.

Las personas tenemos capacidades distintas unas de otras. También tenemos circunstancias distintas y limitaciones distintas. Los sueños nos pueden ayudar a motivarnos para superar las dificultades, pero estarán de acuerdo conmigo en que sería mejor analizar las capacidades que tenemos, las circunstancias en las que estamos y nuestras posibilidades y después hacer una buena planificación, con metas e indicadores intermedios.

Ni todas las opiniones merecen respeto, ni todas las personas podemos ser lo que queramos ser, solo por el hecho de soñar con ello. Por muy populares que sean estas frases.